El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN), en conjunto con el MINAE, el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), participaron en lanzamiento del proceso de construcción del Plan Estratégico Costa Rica 2050 “Hacia un Desarrollo Sostenible e Incluyente”.[1] Este Plan es consistente con los principios y buenas prácticas en materia de gobernanza de la OCDE, que fomentan la existencia de instrumentos de planificación del desarrollo de largo plazo. Se ha planteado el reto de construir una agenda de desarrollo que tenga continuidad pese a los cambios de gobierno.

Al mismo tiempo, permitirá cumplir con lo que se deriva del artículo 4.19 del Acuerdo de París, el cual recomienda a los países el diseño de estrategias de largo plazo para la descarbonización de la economía.

Este Plan Estratégico incorpora metas derivadas de compromisos internacionales como los ODS y las metas de descarbonización y resiliencia establecidas en la NDC. Con esto se busca que la senda de desarrollo del país sea compatible con los objetivos de crecimiento económico y disminución de la pobreza, incorporando parámetros de sostenibilidad, descarbonización de la economía y generación de resiliencia.

El Plan Estratégico se llevará a cabo a través de un proceso participativo, a lo largo de 18 meses de trabajo.

Por otra parte, y en forma complementaria, las prioridades en el corto plazo se han centrado en descarbonizar los sectores más emisores (transporte y agropecuario), y en generar nuevas herramientas y metas en adaptación. Se trabaja bajo el paradigma de acción climática (mitigación-adaptación) con un abordaje multisectorial y multidimensional. El trabajo busca el alineamiento de políticas sectoriales con las metas climáticas planteadas en la NDC, la generación de nuevas herramientas (por ejemplo criterios para priorización en inversión pública) o el ajuste de herramientas anteriores (ejemplo Programa país de Carbono Neutralidad y Mercado Doméstico de Carbono) con las nuevas prioridades y compromisos internacionales, y la generación de herramientas para el involucramiento de las Municipalidades y de actores privados y sociales en la acción climática.