La Estrategia de Producción de Musáceas Bajas en Carbono, Resilientes y Adaptadas al Cambio Climático (EPMBC) al momento, es un conjunto de lineamientos para formalizar un proceso participativo y consensuado con todos los actores involucrados en esta actividad, tanto a nivel público como privado. Esta estrategia engloba los procesos de producción primaria del banano convencional, plátano, banano dátil, banano criollo y otros tipos de musáceas, así como planta empacadora, transporte a puertos y mercado local. Además considera características productivas propias de los tipos de agricultura empresarial y familiar.

 

Tomando en cuenta el desafío que representan los efectos del cambio climático en zonas tropicales y que la producción de musáceas es una actividad productiva y comercial relevante para la economía del país, desde hace más de diez años, empresas y organizaciones realizan esfuerzos por reducir sus impactos en la generación de emisiones de GEI y en la gestión del recurso hídrico en sus operaciones.

 

En este marco, el Foro Mundial Bananero de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con el apoyo técnico y financiero de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ), eligió a Costa Rica como el país piloto para el desarrollo de un instrumento llamado “Guía Metodológica para la Huella de Carbono y la Huella de Agua en la Producción Bananera”. Esta guía servirá como herramienta para el establecimiento de líneas base durante la implementación de la EPMBC.

 

PROPÓSITO DE LA EPMBC:

La producción de musáceas de Costa Rica será competitiva y líder a nivel global en reducción de emisiones de gases

de efecto invernadero, resiliente y adaptada al cambio climático, mediante la sinergia de los sectores público y privados, orientado a una mayor productividad y rentabilidad obtenidas con menor impacto, y al desarrollo y posicionamiento de mercados de productos frescos y procesados que reconozcan las mejoras en el desempeño ambiental de las organizaciones involucradas.

Esta estrategia permitirá apoyar y potenciar a los productores de musáceas para enfrentar, por un lado, las condiciones de producción imperantes, que les obliga a la implementación de acciones que contribuyan de manera directa con la mitigación, resiliencia y adaptación al cambio climático a nivel de la producción primaria, empaque y transporte a los mercados; y por otro lado, a desarrollar las capacidades para insertarse y mantenerse en mercados internacionales, cada vez más competitivos y exigentes en cumplimientos ambientales y de modelo de negocios.

 

La Figura 1 se muestra la propuesta de la estructura de gobernanza de la EPMBC, constituida por un Comité Director Político (CDP), un Comité Técnico (CT), la Mesa de Musáceas (MM) y las organizaciones a cargo de la implementación: A nivel de productores de banano de exportación, representadas por CORBANA, CANABA y APROBAN; mientras que las asociaciones, cámaras, cooperativas y otras empresas representantes de los productores de plátano y banano dátil, se haría mediante Comisiones Regionales que serían organizadas para la implementación de la Estrategia.

 

 

Asimismo, acá puede encontrar el documento de Lineamientos Estrategia de Musáceas – Final   que detalla también el proceso del diseño e implementación de la Estrategia, que se detalla a continuación:

 

El desarrollo de la NAMA Musáceas está contemplado dentro de esta estrategia. La NAMA (Medida Nacional de Mitigación Apropiada, por sus siglas en inglés) constituye un conjunto de políticas sectoriales acompañado de medidas institucionales, financieras y técnicas, orientadas a reducir las emisiones de GEI, por medio de la promoción de un cambio en las prácticas y tecnologías aplicadas por los actores a lo largo de todo el sector productivo de banano, plátano, dátil y otros. En primera estancia se desarrollará la NAMA Banano y posteriormente la NAMA Plátano.

La EPMBC contribuye con los compromisos del país relacionados con los Acuerdos de París, la Convención Marco de las Naciones Unidos para el Cambio Climático (CMNUCC) y la Agenda 2030. Además, concede eficiencia productiva mediante el aumento de capacidad de resiliencia y adaptación de la producción de musáceas, ante los efectos del cambio climático.